Producción musical
La producción musical es el proceso de guiar una pieza musical desde la idea inicial hasta la grabación terminada, abarcando el arreglo, la grabación, la edición y la dirección creativa de cómo debe sonar finalmente una pista.[1] El productor es responsable de traducir una visión artística en decisiones técnicas concretas, equilibrando interpretación, timbre y arreglo para que el máster final esté al servicio de la canción y de su uso previsto.
Un flujo de trabajo de producción suele pasar por la preproducción, la grabación, la edición, la mezcla y la masterización, con el productor coordinando intérpretes, ingenieros y herramientas en cada etapa. Las producciones modernas combinan con frecuencia interpretaciones grabadas con elementos programados y muestreados, lo que permite a un equipo reducido armar arreglos amplios y pulidos dentro de plazos y presupuestos ajustados.[2]