Enrutamiento y sistemas de audio
El enrutamiento de audio es la organización deliberada de cómo fluyen las señales a través de un sistema, desde las fuentes individuales, pasando por grupos y buses, hasta las salidas finales.[1] Una estructura de enrutamiento clara permite procesar y controlar muchos sonidos en conjunto, por ejemplo, enviando elementos relacionados a un bus compartido para el control de nivel o los efectos.
En el trabajo interactivo y de posproducción, un enrutamiento bien diseñado sustenta la mezcla, ya que determina dónde se aplica el procesamiento y cómo se pueden atenuar (ducking), silenciar o enviar grupos de sonidos a distintos destinos. Un enrutamiento bien pensado mantiene manejables los proyectos complejos y garantiza que los cambios puedan realizarse de forma amplia y predecible, en lugar de sonido por sonido.[2]