Supervisión Musical
La supervisión musical es la práctica de seleccionar y licenciar música para cine, televisión, videojuegos y publicidad, y de gestionar la vertiente legal y presupuestaria de su uso.[1] Un supervisor ajusta la música a las necesidades creativas de una escena y luego obtiene los derechos de los propietarios correspondientes para que la producción pueda utilizarla legalmente.
El rol combina el criterio creativo con la experiencia en derechos, ya que el uso de una grabación suele requerir despejar tanto la composición subyacente como la grabación maestra específica. Una buena supervisión mantiene un proyecto dentro del presupuesto y en plazo mientras encuentra música, ya sea conocida o recién encargada, que fortalezca la obra.[2]