Sincronización labial
La sincronización labial es el ajuste del habla grabada a los movimientos visibles de la boca de un hablante.[1] En el doblaje y el ADR, las líneas se escriben, se cronometran y se interpretan de modo que las palabras se alineen con los movimientos labiales en pantalla, lo que preserva la ilusión de que la voz pertenece al personaje.
Lograr una sincronización labial convincente implica una cuidadosa adaptación del diálogo, atención a la sincronización temporal de las posiciones clave de la boca y una edición precisa de la interpretación grabada. Cuanto más exacto sea el ajuste, menos se distrae el público, razón por la cual es una preocupación central tanto de la localización como de la animación.[2]