Portabilidad de Audio
La portabilidad de audio es la adaptación del sonido de un título para que funcione en una plataforma diferente, teniendo en cuenta las diferencias de hardware, formatos de audio, configuraciones de salida y presupuestos de rendimiento.[1] Garantiza que un juego desarrollado para un sistema suene correctamente y funcione de forma fiable en otro, ya sea una nueva consola, un dispositivo móvil o unas gafas de realidad virtual.
El trabajo puede implicar reconvertir los recursos, ajustar el número de voces y el uso de memoria, y validar la salida en las distintas configuraciones de altavoces y auriculares que admite cada plataforma. Dado que cada plataforma impone sus propias limitaciones, la portabilidad consiste tanto en preservar la experiencia prevista como en lograr la compatibilidad técnica.[2]